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„Todo lo que se podría haber inventado, ya se inventó“, escribió un tal Charles H. Duell, miembro del parlamento estadounidense. Eso sucedió en 1899. Más de 100 años después incluso se sigue inventando más. La investigación y el desarrollo son los pilares de nuestro futuro, aparece no sólo en los discursos de los políticos. Esto es incluso válido para un país como Alemania pobre en materias primas. La sociedad moderna es una sociedad científica.
Ciencia, investigación y enseñanza son parte de la vida pública alemana. En más de 300 universidades, en los cientos de instituciones científicas como la fábrica de Premios Nobel, la Sociedad Max Planc, la Sociedad Fraunhofer o la industria- desde la técnica nano hasta la gran investigación.
No hay que olvidar a los ciudadanos en misión científica, que descubrieron cosas precursoras como el lapiz de labios con brillo o la escobilla del baño. Entre Hamburgo, en el norte, y Múnich, en el sur, hay alrededor de 100.000 investigadores principiantes.
Desde la imprenta hasta el MP3 - Ciencia made in Germany
La ciencia excelente tiene gran tradición en Alemania: Johannes Gutenberg inventó la imprenta, Heinrich Henz las ondas electromagnéticas, Paul Ehrlich desarrolló la quimioterapia, Albert Einstein la teoría de la relatividad y un joven alemán llamado Karlheinz Brandenburg „lo más cool del ciberespacio“- el formato de música MP3.
Del siglo XIX hasta los años 20 del siglo XX, la investigación alemana experimentó un renacimiento. El lenguaje internacional de investigación era el alemán. Planck, Bunsen, Otto, Einstein, la lista de famosos investigadores podría ser más larga. Sin embargo, con la llegada del nazismo, la investigación alemana tocó fondo. Algunos de los investigadores participaron en el genocidio de los judíos europeos, y científicos judíos fueron expulsados como el Premio Nobel Erwin Schrödinger o Max Born. Una herida de la que la investigación alemana en algunos ámbitos no se ha podido sanar, porque tras el fin de la guerra, los científicos judíos no regresaron a Alemania, al „país del genocidio“, como lo nombró Albert Einstein.
La siguiente cesura tuvo lugar en 1990: con la reunificación alemana, dos sistemas científicos totalmente distintos se encontraron cara a cara. En el oeste un sistema pluralista y federativo; en el este, un sistema centralista. Para las regiones del este supuso un cambio de estructuras, que originó muchas posibilidades, „en el fondo de cada comienzo hay un encanto“, dijo el escritor alemán Hermann Hesse. Se crearon nuevos institutos, en los que hoy en día todavía se sienten los cambios.
"Sociedad con investigación limitada“ – Negligencias en los 90
En Alemania se invierte ahora en investigación como nunca: alrededor de 45 mil millones de euros anuales para investigación y desarrollo, sólo 2/3 procede de la economía. Muchos creen que Alemania ha perdido puestos en el liderazgo de las naciones científicas. En los 90 disminuyó la inversión en investigación y educación. La posición líder de los 70 y los 80, se desvaneció. Esto quedó demostrado cuando numerosos investigadores alemanes abandonaron Alemania.
En los últimos años, investigadores nacidos en Alemania recibieron el Premio Nobel, pero muchos de ellos no trabajaban en Alemania, sino en Estados Unidos. También es cada más difícil traer investigadores extranjeros a Alemania: se critica la burocracia, poco internacional, no muy interdisciplinaria, poco orientada al servicio, poco espíritu de equipo. Muchos hablaron entonces de „sociedad con investigación limitada“. La sociedad alemana de investigación se quejó del „espíritu provincial alemán“ , y que parecía que Alemania había perdido la carrera por el futuro.
Preocupaciones que no eran infundadas: Alemania invirtió en investigación y desarrollo el 2,5 % de su PIB, lo que originó que Alemania se quedara rezagada en comparación con otros países.
Los Estados Unidos invirtieron el 2,7% en 2004, Japón el 3,2% en 2003, Suecia el 4,0% en 2003 e Israel el 4,5 % en 2004.
Tendencia frenada – Nuevos impulsos para innovación e investigación
Pero esta tendencia cambió: se invierte cada vez más en investigación, en el año 2005 el gobierno comenzó un programa
de innovación. En una „iniciativa de excelencia se fomentarán las mejores universidades y escuelas de graduaciones, el „Pacto para Innovación e Innovación“ asegura el crecimiento de las grandes instituciones alemanas en un 3%. Hasta el 2010 la inversión en investigación en Alemania se incrementará hasta el 3%, para ello el gobierno pondrá a disposición seis mil millones de euros. Sólo así, declara la ministra de Investigación alemana, Anette Schavan, Alemania podrá competir a nivel global por los cerebros más creativos.
Alemania internacional
Alemania no es sólo más atractiva por el aumento de inversión en investigación para atraer a las mejores mentes del mundo. Tras suprimir las trabas burocráticas en 2005, el gobierno pretende dar mejores oportunidades a los investigadores extranjeros, y puedan trabajar e investigar con sus familias. Alemania se debe convertir en una fábrica de ideas, para que se garantice la seguridad y el bienestar. Como dijo el antiguo presidente alemán Richard von Weizsäcker: „La técnica de hoy es el pan de mañana“.
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